Sanciones disciplinarias,
¿por qué me puede sancionar el empresario?

¿Cuándo prescriben las infracciones de los trabajadores?

 

Derecho sancionador del empresario

sanciones-disciplinariasEl poder disciplinario forma parte integrante de las prerrogativas de todo empresario para defender la disciplina de la empresa frente a incumplimientos contractuales del trabajador.

Estos incumplimientos no se encuentran tipificados en el Estatuto de los Trabajadores, a excepción de las causas de despido disciplinario, sino que se produce una remisión legal a la regulación que se contiene en los Convenios Colectivos, donde se distingue entre leves, graves y muy graves.

 

Este poder disciplinario es limitado, tiene que respetar ciertos límites y obligaciones formales:

  • En ningún caso es posible imponer sanciones distintas a las previstas en las leyes o en el Convenio Colectivo aplicable.
  • “Non bis in ídem”: una vez sancionada una falta laboral por el empresario, esa misma infracción no puede dar lugar a una sanción posterior.
  • Está prohibido imponer como sanción la reducción de vacaciones o tiempo de descansos así como la reducción de retribución.
  • La sanción debe ser proporcionada y apta o idónea teniendo en cuenta los principios que la justifican y los fines que persigue.
  • El poder disciplinario ha de ejercerse de forma regular, sin vulnerar el derecho a la igualdad y a la no discriminación.
  • Esta facultad del empresario se ve limitada por la posibilidad de que el trabajador pueda someter la cuestión a la consideración de un Juez de lo Social.
  • La imposición de sanciones debe sujetarse a un procedimiento específico formal. El procedimiento sancionador se pacta normalmente a través de la negociación colectiva o en los contratos, respetando siempre las normas.

 

Pero estas infracciones cometidas, ¿prescriben?

Sí. Por la garantía de seguridad jurídica, la sanción empresarial de las infracciones laborales está sometida a determinados límites temporales.

La prescripción de la falta supone la imposibilidad de imponer una sanción debido a la superación del tiempo establecido para hacerlo. Los plazos de prescripción se han fijado en función de la gravedad de la falta y del hecho de que el empresario haya conocido o no el acto u omisión motivadora de la falta. Así:

  • Las faltas leves prescriben a los 10 días.
  • Las faltas graves prescriben a los 20 días.
  • Las faltas muy graves prescriben a los 60 días.

Y, en todo caso, prescriben a los 6 meses desde que se haya producido la conducta objeto de la sanción.