Divorcio, la declaración de los menores

La sociedad actual cada vez más desnaturalizada, hace que el tiempo dedicado al trabajo aumente en detrimento del espacio que se debería dedicar a la familia, lo que supone que en numerosas ocasiones las relaciones de pareja se deterioren y que conlleven a situaciones de ruptura reguladas mediante los procedimientos de separación judicial o divorcio de los cónyuges, con las consiguientes consecuencias para los posibles hijos de la pareja.

Cuando se inicia un procedimiento matrimonial de separación o de divorcio de común consentimiento, no se hace necesario la declaración de los menores, que están representados por el Ministerio Fiscal, que vela por sus intereses. Los problemas surgen, en los procedimientos matrimoniales contenciosos, en los que alcanzar un acuerdo sobre cualquier tema resulta difícil y en los que los principales problemas son el tema de las pensiones de alimentos, las pensiones compensatorias y los regímenes de visitas y comunicación. En estos casos en los que finalmente se acude a los tribunales para que sean ellos quienes regulen los principales puntos de fricción es donde se hace necesaria e imprescindible la opinión que puedan mostrar los menores.

Regulación y concepto

Se regula la exploración de menores en los artículos 92.2 y 6 del vigente Código Civil, y en los artículos 770,4 y 777,5 de la actual Ley de Enjuiciamiento Civil, así como en el artículo 9 de la Ley Orgánica 1/1996 de 15 de enero sobre la protección jurídica de los menores. Los menores tienen a dar su opinión sobre cuestiones que les van a afectar dentro del procedimiento matrimonial. Pueden realizar tales declaraciones los menores a partir de los 12 años con capacidad para ello y a los que dicha declaración no les suponga un perjuicio psicológico.

Solicitud

Esta opinión o declaración se denomina “exploración de menores”, que si bien tiene carácter de pruebas en los procedimientos matrimoniales, legalmente no tienen esta regulación específica. La puede solicitar cualquiera de los dos cónyuges o el Ministerio Fiscal.

Aprobación

Como toda petición hecha por las partes intervinientes en el proceso, decide el Juez si se realiza la práctica o no de dicha prueba, en función de las capacidades del menor y de cómo pueda afectarle psicológicamente la misma. Práctica de la exploración de menores Los padres tienen bastantes temores de citar a los hijos al procedimiento, por lo que puedan decir y por lo que puedan pensar de ellos, así como por el posible daño que dicha declaración pueda suponerles.

En el siguiente post detallamos acerca de la Práctica de la Exploración de Menores